Las habilidades sociales son fundamentales para construir relaciones sanas y satisfactorias, pero no siempre se han desarrollado en entornos que favorecen la expresión emocional genuina o el respeto por los propios límites. Dificultades para comunicarse, para decir que no, para expresar lo que se siente o para sostener vínculos sin temor al rechazo o al conflicto son muy comunes y pueden afectar tanto el bienestar emocional como la autoestima.
Estas dificultades muchas veces tienen raíces profundas: aprendizajes tempranos, experiencias de rechazo o entornos en los que no fue seguro mostrarse tal como uno era. En terapia, trabajamos sobre la forma en que nos relacionamos con los demás, reconociendo patrones que se repiten y ofreciendo herramientas para que puedas vincularte desde un lugar más libre, consciente y coherente con lo que necesitas.
El objetivo no es “comportarse de forma ideal”, sino recuperar la capacidad de comunicarte con autenticidad, poner límites sin culpa, cuidar tus relaciones sin perderte en ellas, y sentirte en paz con tu forma de estar con otros.